El temor ha alimentado un brote de severidad en los adultos, según el testimonio de alumnos de la Escuela de Comercio Nuestra Señora de Rosario. "Nos tratan como si nos estuviésemos por matar", opinó un grupo de estudiantes de noveno segunda, el curso que perdió a dos alumnas en la seguidilla de cuatro suicidios en 60 días. El drama amenaza los márgenes de libertad de los más jóvenes, aunque el comité de expertos enviado por el Gobierno de Salta aconsejó a los padres aprovechar la crisis para reinventar el diálogo doméstico y evitar las posiciones extremas. Sin el apoyo de las instituciones educativas, las familias rosarinas enfrentan a partir de ayer un prolongado fin de semana largo -el receso se extiende hasta el martes-, paréntesis considerado decisivo para el futuro de la tragedia.